La entidad solidaria recorrió más de 800 km para llegar a tres escuelas hogares. Todas las instituciones están situadas en el oeste pampeano. La visita, realizada tuvo como objetivo acercar donaciones.
Siguiendo el camino que delimita la Ruta 14, conocida por ser la misma que transita del Rally Dakar, integrantes de la Fundación Pro-Alvear llevaron donaciones a tres escuelas de La Pampa. La jornada fue emprendida por Silvia y Maria Josefina Pepa, de la fundación. También se sumaron Marcela Borthiry, Coordinadora de Área del Ministerio de Educación con sede en Victorica y, desde Pichi Huinca, la murga “Cachivaches” de la Escuela Hogar Nº 156.
Las instituciones elegidas para recibir el beneficio son de jornada completa. Y, por lo tanto, cumplen la función de albergar a los chicos que por distancia o escasos recursos no pueden regresar a su casa luego de la actividad escolar.
En esta oportunidad, la colaboración fue destinada a las escuelas hogares de Colonia La Pastoril con treinta y cinco alumnos, de Árbol Sólo donde asisten veintitrés niños y Jagüel del Monte con veintisiete chicos. Todas a más de doscientos kilómetros de la capital provincial.
En general, se entregaron instrumentos de geometría, meteorología y laboratorio
Además de computadoras, libros de cuentos, diccionarios y mapas. En uno de los casos, también máquinas de coser
El resto de los objetos donados son los que sirven para contribuir a la recreación de los niños. Cada escuela recibió guitarras, juegos didácticos y juguetes como así también películas, juegos de parque, mesas de ping pong y metegoles.
Lonco. En cada uno de los establecimientos, la recepción y las demostraciones de agradecimiento fueron diferentes.
En La Pastoril, se llevó a cabo un acto escolar formal, seguido de la interpretación de danzas folclóricas. Luego la actuación de un grupo musical formado por profesores de Educación Física de la zona, denominados “Cuatro de Copas”. Por último, una merienda hecha por las cocineras del lugar.
En Árbol Sólo, en tanto, la comitiva fue esperada con un almuerzo. Además los alumnos leyeron poesías y se hizo el descubrimiento de una placa alusiva al acontecimiento. Para los festejos, se acercaron algunos padres de los niños y también estuvo el cacique de la comunidad ranquel, Carlos Campú. La presencia del representante de la comunidad aborigen fue oportuna debido a que trató las dificultades en la escuela.
En 1995 la institución educativa fue cerrada debido a la escasa matrícula registrada. En ese entonces se hicieron muchas gestiones para que fuera reabierta. Cantú dijo: “Es la única posibilidad de que nuestros hijos se eduquen debido a la imposibilidad de que los mandemos a estudiar a otro lado. A la vez evitamos el desarraigo de los hijos con respecto a sus familias y su cultura”.
Finalmente, en Jagüel del Monte, la visita incluyó la exhibición de un video relativo a la escuela y actuó nuevamente el grupo “Cuatro de copas”. En todos los casos, la murga “Cachivaches” entretuvo a grandes y pequeños.
Desde la fundación, resaltaron que algo llamativo fue el agradecimiento de los niños, que daban más importancia a la visita en sí que a los regalos recibidos.
“Esta es una experiencia maravillosa, la verdad, no sé si me la imaginaba así”, señaló Silvia Pepa, y adelantó que esta es una actividad que continuará con otros establecimientos educativos similares del oste.
Fuente: Diario La Arena







